Mutación disciplinaria: el caso de Tiento de Rocío Cerón
Revista Laboratorio

 Por Paul Guillén

RESUMEN
El concepto de mutación disciplinaria debe ser entendido como “la incorporación al canon poético de recursos de producción y estrategias discursivas provenientes de otras disciplinas” (Galindo). La mutación disciplinaria en el caso de Tiento de Rocío Cerón se da en el cruce de poesía, fotografía y música y cómo estos discursos se hibridan y se reconstruyen a través de la recuperación de la memoria y las identidades. Tiento es el mapa de la migración física e imaginaria; Desde Europa hacia las Américas; Desde los Balcanes hasta los campos uruguayos pasando por el altiplano peruano y llegando al desierto de Sonora, detallando el trayecto de la abuela, la madre y la hija como posibilidades discursivas. Algunos de los trayectos claves de este libro son cómo pensar la historia, el tiempo y el territorio mediante la imagen de la casa y la familia.
Palabras clave: mutación disciplinaria, posvanguardismo, poesía mexicana contemporánea.

ABSTRACT
The concept of disciplinary mutation should be understood as “the incorporation of production resources and discursive strategies, coming from other disciplines, to the poetic canon” (Galindo). In the case of Tiento by Rocío Cerón, disciplinary mutation can be seen in the connections among poetry, photography and music, along to how these discourses become hybrid and are reconstructed through the recuperation of the memory and identities. Tiento is a map of the physical and imaginary migration; From Europe to the Americas; From the Balcans to the Uruguayan countryside, moving to the Peruvian altiplano and arriving to the Sonora desert, while giving details about the journey of the grandmother, the mother and the daughter, as discursive possibilities. Some of these journeys become keys in the book to think about history, time and territory by means of the image of the house and the family.
Keywords: disciplinary mutations, post avant-garde- contemporary Mexican poetry.

Para avanzar en el análisis textual de Tiento de Rocío Cerón se deben resumir algunos de los enfoques que la crítica ha expresado sobre el libro. Se ha dicho que este poemario es “una suerte de videopoema estático pero dotado de un dinamismo de la escritura y, desde luego, de la lectura” (Benavente); también se ha dicho que

(…) el libro de Rocío Cerón se compone de una serie de poemas que narran tres historias de migración. Los personajes, que por momentos también son los hablantes líricos, son tres mujeres de distintas edades: la abuela, la madre y Eleonora. Ahora bien, las fronteras entre cada uno de estos personajes es ambigua, no porque se confundan, sino porque la experiencia de la migración las ha cruzado a todas, y porque el libro está construido de tal manera que sus voces se superponen como un palimpsesto (Iris).

Y también que este libro propone a “la poesía como instrumento de la memoria, como espejo retrovisor de la sangre” (Orozco).

Estas tres citas sirven para organizar al libro en torno a tres ejes: la forma, la migración y la memoria.

La forma

El libro es un poemario compuesto en tres secciones: “Kalemegdan, 1947”, “América” y “Eleonora”. El primer espacio es la Serbia de posguerra, que es el espacio de la abuela. Durante 1947 el territorio de Serbia existía como Yugoeslavia, un país de clara filiación comunista, y anterior a esa fecha, pero en esa misma década, se había producido el exterminio sistemático de serbios, judíos y gitanos a manos de los croatas; por su parte, el continente americano es el nuevo espacio de la madre, y por último, el tercer espacio es el de la nieta.

El poemario viene acompañado de ocho fotografías tomadas por Valentina Siniego, además en la portada se muestra un retrato de un grupo de mujeres sobre varias fotos apiladas, también obras de Siniego. Las fotografías discurren entre lo cotidiano, proponen una narrativa que debe su lógica al espacio de la casa, por ejemplo, una mujer colgando un cuadro, migas junto a un cuchillo para cortar el pan o tres alas de un pájaro que caen. En palabras de Carolina Benavente, esto trataría de evocar “la ligereza final alcanzada por los tres personajes femeninos que protagonizan la historia”; a ello se suma la publicación de dos partituras de Enrico Chapela basadas en los poemas “Anotación sobre la bruma” y “Gramática del nudo”. En el blog de Rocío Cerón (http://rocioceron.blogspot.com) se pueden escuchar estas interpretaciones de Chapela, así como la intervención en el Centro Pompideu entre poesía, video y música.

El concepto de mutación disciplinaria debe ser entendido como “la incorporación al canon poético de recursos de producción y estrategias discursivas provenientes de otras disciplinas” (Galindo, 2004). La mutación disciplinaria en el caso de Tiento de Rocío Cerón se da en el cruce de poesía, fotografía y música, y cómo estos discursos se hibridan y se reconstruyen a través de la recuperación de la memoria y las identidades. La escritora Sandra Lorenzano afilia este libro a poetas como César Vallejo y Raúl Zurita. Entendemos esto al nivel en que el peruano escribe sus últimos poemas, los Poemas humanos, en el exilio parisiense, el poeta siente una ajenidad en el uso del español en un medio eminentemente francófono; y en el sentido en que el chileno despliega en su poesía, sobre todo en su libro Purgatorio, el símbolo del desierto como la trashumancia, pero también como el lugar donde puede estar guardada la historia perdida de nuestros pueblos, en Tiento podemos leer: “América es un desierto sonoro” (58). América como el territorio poblado de sonidos que vienen de otros tiempos. Podemos añadir a esta lista de filiaciones, y siguiendo a Manuel Iris, que Tiento puede ligarse con la obra de la mexicana judía Gloria Gervitz recogida bajo el título de Migraciones, en palabras de Jacobo Sefami, se puede afirmar que en la poesía de Gervitz: “(…) el tema del exilio se aúna, de manera liminar, al del Holocausto. Se trata de una migración radical que se sabe irreversible” (Sefami 13).

La migración

Tiento es el mapa de la migración física e imaginaria. Desde Europa hacia las Américas. Desde los Balcanes hasta los campos uruguayos pasando por el altiplano peruano y llegando al desierto de Sonora, detallando el trayecto de la abuela, la madre y la hija como posibilidades discursivas: “Serbia era cobijo —Atlántico— hoy es un lago. Idea del lago” (61), es decir, lo que se guarda en la memoria es una construcción; siendo duros, lo que se guarda en la memoria es una mentira, es un recuerdo de algo que ya no existe, o citando a Giorgio Agamben en Lo que queda de Auschwitz: “Quizás toda palabra, toda escritura nace, en este sentido, como testimonio. Y por esto mismo aquello de lo que testimonia no puede ser ya lengua, no puede ser ya escritura: puede ser sólo lo intestimoniado” (20).

En ese contexto, podemos citar el concepto de desterritorialización de Deleuze y Guattari, el cual dice que: “es el movimiento por el cual se abandona el territorio. Es la operación de la línea de fuga” (517), entendiendo por esto no sólo una migración física, sino también una migración simbólica de memorias, sentimientos y percepciones del mundo. Además, esta desterritorializacion hace que el territorio se expanda; como hemos visto en Tiento, este movimiento se da desde la Europa devastada, de la cual hay que huir sino se quiere ser parte de las ruinas de la guerra, hasta “hacer la América” (Cerón 57) como el territorio que da una nueva esperanza, pero esto también comporta entrar a una nueva lógica y a una nueva ideología. En este contexto, el mestizaje, lo híbrido, la inestabilidad en la poesía justamente responde a esa riqueza de colisión entre dos mundos, y que como vemos en el libro de Cerón no se trata ya solo de dos mundos, sino de múltiples mundos.

En un poema de Tiento se dice: “Se llamaba Krusevac, ahora Cruz” (55), en este cambio de nombre también hay un cambio de identidad, territorio e ideología. Si nos fijamos en su etimología podemos decir que Krusevac proviene de la palabra serbia “krušac”, que significa ‘piedra de río’, se trata de un tipo de piedra redonda típica de los ríos de la región y utilizada en la construcción de edificios de esos tiempos; en tanto, Cruz es un apellido que proviene del latín “crux”, que fue un instrumento de tortura utilizado por los romanos que, tras la crucifixión de Jesús, se convirtió en símbolo del cristianismo: “Mi abuela reza con el vaso de vodka junto a ella, orar es mentirse a uno mismo, me dice, pero conforta el alma” (60). No se ora por creer en el dios cristiano, se ora porque en determinado contexto —el contexto americano— es lógico hacerlo. Aquí podemos decir que si para los indígenas y su descendencia los templos cristianos fueron erigidos sobre los cimientos de sus antiguos templos y que hasta el día de hoy, en la mayoría de nuestros países, podemos ver este sincretismo en las celebraciones religiosas, para un migrante serbio, por ejemplo, el contexto de este sincretismo funciona de otra manera, se amolda y participa de esa lógica, pero no la comparte del todo. No existe resistencia, sí, en cambio, asimilación.

Algunos de los trayectos claves de Tiento son cómo pensar la historia, el tiempo y el territorio mediante la imagen de la casa y la familia. Para Deleuze “todos los centros de encierro atraviesan una crisis generalizada: cárcel, hospital, fábrica, escuela, familia. La familia es un ‘interior’ en crisis, como lo son los demás interiores (el escolar, el profesional, etc.)” (34); un “interior” en crisis que nos habla de maneras de resistir a la agresión de la urbe, maneras de resistir desde el espacio de lo privado al espacio de lo público: “Una familia es tiento. Precisión de sangre. / Una familia es borde. / Derrumbe y asidero. / La habitación es el centro donde rondan los nombres. / Un padre es trayecto entre la creciente y lo que cae” (34). La presencia del padre se torna decisiva, porque se trata de recuperar la lengua a través del cuerpo, y este cuerpo está caracterizado como parte constitutiva de la ciudad, es decir, que cuerpo y ciudad forman una sola unidad que quiere recuperar la lengua y la memoria: “La memoria se ata a la piel como bacteria” (28) e incluso en uno de los poemas de la primera sección titulada “Kalemegdan, 1947”, se trabaja la idea del cuerpo desmembrado, tan cara a Vallejo: “Hombros y quijadas, pies y fémures; cuerpo todo que habita zonas imaginarias, derruidas zonas donde cada miembro es una ciudad entera” (23), la casa es la de la lengua y la piel. En ese sentido: “El hijo dimensiona la muerte. La muerte de su Padre. Pero teme el fracaso de no saber decirlo” (19). El hijo no puede reproducir en un diferente contexto, que es el contexto de la migración, los mismos comportamientos de una heredad, de un linaje. Derrida dice a este respecto que: “Heredar es reafirmar transformando, cambiando, desplazando. Para un ser finito, no hay herencia que no implique una suerte de selección, de filtro” (2001). Pero solo una esperanza nos queda en la figura del Padre y de la nieta: “Diga Padre (sepulcro) y tome la mano de ella. Eleonora” (35).

La memoria

La memoria se construye a través de los otros y esto se produce por intermedio de la lengua madre. Por eso, aquí es imprescindible la figura de la madre como “la hendidura (…) apenas cuerpo conocido” (24). Tiento también posee la capacidad de problematizar el concepto de América como “una madre que mata” (56) o “una dura cicatriz en el cuerpo” (59), esto quiere decir que la migración de territorio, desde Europa hacia América, comporta un movimiento de reterritorialización, en tanto, se asume un nuevo imaginario, una nueva lengua y un nuevo cuerpo: “todo antepasado es extranjero en punto, emergiendo en historias de sobremesa” (28) o “Cada nombre anterior es un nombre propio, mío” (29).

La memoria se liga a la figura de la abuela que “esconde en su seno los restos (migas) del apellido” (36) y en la figura de la nieta: “El pensamiento busca origen: / opus nigrum para mantener quieto (anclado) / el secreto de infancia” (28), restos y secretos son dos puntos de una misma línea en ebullición que es la historia de la familia, de la humanidad.

Quería dejar para el final esta idea. En varios pasajes del libro se menciona la palabra “nudo”, la entiendo ligada a un sistema de escritura prehispánico, los famosos quipus de los incas; en Tiento, creo que está idea se apoya también en la mutación disciplinaria en la que se trata de romper el logocentrismo de la escritura y buscar la performatividad de la poesía, sea en verso escrito, fotografía, música o video: “Nudo ciego entre ríos. Cordillera. Tu piel —Atacama & Sonora, es concentración, vueltas en círculo, cartografía, nudos” (63).

Al final de Tiento, en la tercera sección titulada “Eleonora” se le dice a la nieta que: “Quedarás tú, la nueva historia que escribas (…) Encadena la errancia” (69), morirán los abuelos y los padres, su historia y memoria que se encuentra en los sótanos entre las brumas aguardando ser actualizada, pero la nieta Eleonora, que representa la inocencia, será la luz del mañana.

En suma, Tiento es el recorrido de la abuela, la madre y la hija en busca de una nueva identidad y lengua. Aquí citaremos a Derrida, en El monolingüismo del otro, para decir que, y en referencia a Paul Celan: “Sí, no tengo más que una lengua; ahora bien, no es la mía” (1997). Tiento viene a informarnos de esa crisis, pero a través de los símbolos de la piedra y el desierto. Tiento es familia y sangre. Tiento es América.

 

Bibliografía

Agamben, Giorgio. Lo que queda de Auschwitz. Valencia: Pre-textos, 2000. Impreso.

Benavente, Carolina. “Clasicismo criollo: Tiento, de Rocío Cerón”. Crítica Nº 142. Puebla: Universidad Autónoma de Puebla. 2011. Web. http://criticabuap.blogspot.com/2011/02/clasicismo-criollo.html

Cerón, Rocío. Tiento. Monterrey: Universidad Autónoma de Nuevo León. 2010. Impreso.

Deleuze, Gilles. Conversaciones. Valencia: Pre-textos, 1999. Impreso.

Deleuze, Gilles y Félix Guattari. Mil Mesetas. Capitalismo y esquizofrenia. Valencia: Pre-textos, 2002. Impreso.

Derrida, Jacques. “El monolingüismo del otro o la prótesis de origen”. Buenos Aires: Manantial, 1997. Edición digital de Derrida en castellano http://www.jacquesderrida.com.ar/textos/monolinguismo.htm

Derrida, Jacques. “La lengua no pertenece (Entrevista con Évelyne Grossman)”. Diario de Poesía Nº 58. 2001. Edición digital de Derrida en castellano. Web http://www.jacquesderrida.com.ar/textos/celan.htm

Galindo, Óscar. “Interdisciplinariedades en las poesías chilena e hispanoamericana actuales”. Estudios Filológicos Nº 39. Valdivia: 2004, p. 155-165.Web. <http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0071-17132004003900009&script=sci_arttext>

Iris, Manuel. “Palabras y vislumbres, Tiento, de Rocío Cerón”. Agulha Hispánica. Web. < http://www.jornaldepoesia.jor.br/BHAH10rocioceron.htm>

Lorenzano, Sandra. “Plegaria y herencia”. Literal Nº 24. Web. <http://www.literalmagazine.com/english_post/plegaria-y-herencia>

Orozco, Gaspar. “Algunas notas sobre Tiento de Rocío Cerón”. Texto de presentación leído en New York, diciembre 2010 (inédito).

Sefami, Jacobo. “La herida y el milagro en las “Migraciones” de Gloria Gervitz”. Confluencia, Vol. 20 Issue 2, p13-24. Greely, Colorado: University of Northern Colorado, 2005.

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